Dias brillantes de cielos azules,
rojo, el color de su sangre
fuertes vientos que traen nubes
agonia por aquellos que mueren de hambre,
desataste tu furia contra mi
siendo acusado injustamente
desde entonces para ti
estallo una eterna batalla sin piedad
pensando en la victoria como un demente.
Toda la rabia en mi interior estalló
el cielo se torno gris en pos de un aguacero
los vientos acomodaron mi odio
y al primer golpe con el frío acero
la lluvia y los rayos cayeron sin clemencia,
tras la cruenta batalla de un ser movido por la envidia
solo uno se erigiria como vencedor
no quiero el conflicto, pero no moriría -dije
caeras bajo mi espada y sentiras el terror -respondió
vendere cara mi vida, por mi y por los mios -repliqué
y mi espada corto por accidente su arteria.
Observando su agonia envaine mi arma
me arrodille a su lado lamentando mi accion
tratando de recuperar la calma
tu nombre, deseo conocerlo sin demora
pues me das una muerte honorable -susurro
afligido por esa persona y en un acto de compasion
Soy conocido como Arcangel, -los rayos empezaron a caer
a modo de tributo por aquel joven
señor de los vientos y de la tormenta,
gran maestre y caballero segador de luz
y Noctem, aquella que te dio el descanso eterno.